Por Luis Figueroa, Director de Contenido


lfigueroa@kleinundgross.net

img_nt_sep1

Con cada reto creativo que se asume en una agencia, se adquieren más responsabilidades para concretarlo. Es importante destacar, que cada oportunidad que conlleva la consecución de un nuevo cliente es única; en muchas ocasiones esto se puede evidenciar también en cómo las marcas intentan y aciertan en sus campañas para poder estar más cerca de sus consumidores.

La gran batalla que se genera en una agencia al iniciar un proyecto parte siempre de dos puntos:

  1. ¿Cuál es la necesidad del cliente? y
  2. ¿Quién es nuestro target?

El primero, se entiende de manera sistemática, incluso se puede decir que es algo que se digiere con cierta facilidad. El gran meollo del problema de comunicación parece concentrarse en entender bien al público objetivo, clave absoluta para concretar un esfuerzo de comunicación en cualquier campaña. Puede ser que en tu agencia, o incluso tu cliente no empatice con tu propuesta, pero si los resultados de la campaña logran conectar con tu destino final, el flujo de comunicación se habrá logrado con creces, sin lugar a dudas.
Muchas veces el éxito de un servicio, marca, producto o campaña, logra ser relativamente importante para su consumidor debido a que el trabajo detrás de esta, es un modelo basado en una investigación sustentada, por demográficos y algunos datos duros del consumidor; otras veces, es el resultado de un ejercicio que atiende una necesidad latente en un mercado o que simplemente, la inventa. La realidad es que el momento para ejecutar ideas con base en conocimientos mucho más sustentados acerca de los consumidores ya está aquí, y tanto marcas como agencias creativas deben utilizarlos. Es aquí cuando la novel Economía del comportamiento hace su aparición.

¿Qué es la Economía del Comportamiento?

De acuerdo con el Instituto Mexicano de Economía del Comportamiento es: “… la ciencia que opera en la intersección entre el comportamiento humano, la toma de decisiones y los incentivos, para entender y mejorar la forma en que actúan las personas”.
Para simplificarlo lo mejor posible, se puede decir que es el estudio de cómo un usuario toma las decisiones, es decir, se tiene que contemplar que a cada decisión la rodean tres factores: factores del entorno (contextualizando lo que veo), factores sociales (copiando lo que veo) y factores de experiencia (las emociones me motivan), y una vez entendido esto, se pueden sumar tres grandes conceptos que las complementan: tecnología, psicología y economía, donde estas tres disciplinas se encuentran, tiene el origen cada una de las decisiones que tomamos.

Con el avance de las materias mencionadas, cada día es más fácil acercarse a estos análisis que resultan de sobra provechosos para entender de mejor manera a nuestros clientes y más pensando que tenemos con cada oportunidad, un margen muy pequeño para derrochar esfuerzos, aunque al final, se vale equivocarse, si no de qué manera creceríamos o aprenderíamos, pero las acciones deben estar bien dirigidas para lograr mejores resultados. Menciona Carlo del Valle “Hoy no hay pretexto para no incorporar la economía del comportamiento y la toma de decisiones a la hora de diseñar un producto, un servicio o una marca, por el contrario, el hacerlo nos facilitará el camino para entender mejor al consumidor, y por ende, crear mejores estrategias enfocadas en él.”

De la misma manera en que optimizas contenidos, éstos deberían ayudarte a optimizar el perfil de los clientes que te visitan llevando acciones más contundentes a aquellos que despuntan como tu cliente ideal.

Las marcas que aprovechan esto, están transformando sus sitios web y otros canales digitales en reales “centros sociales” de inmersión que cuentan con la combinación óptima de contenido de marca y contenido generado por el usuario. Estos centros están diseñados para maximizar la participación, interacción y optimización del tráfico hacia una campaña de venta y sus páginas de productos. Por ejemplo, una vez identificado un contenido “ingerido” por los usuarios, el community lo cura, edita sus favoritos y lo publica a sus seguidores, buscando perfilar a aquellos que mejor respondan a estos contenidos que salieron de la misma comunidad.
En estudios recientes se estima que el 93 por ciento de las marcas cuenta con alguna red social para promoverse, pero sólo el 14 por ciento toma el contenido generado en las redes y lo postea en sus sitios para atraer clientes potenciales más afines a consumir.

Los equipos en las agencias, así como los departamentos de mercadotecnia en las empresas, cada día se vuelven, además de multitareas, multidisciplinarios. No basta con tener personal creativo, administrativo y especialistas en publicidad; es hoy más que nunca, congruente, mantener un equipo enriquecido con especialidades tan ambivalentes como la economía y sociología, la psicología y la antropología, así como especialidades aún más dirigidas como los expertos en diseño de pensamiento o en arquitectura de las ideas.

Sin duda, la versatilidad de nuestra adaptación como estrategas de la comunicación, irá cambiando con los años, solo debemos estar preparados con antelación y transmitirlo a nuestros equipos y por supuesto, a los clientes. A estos últimos, con acciones.

Share →

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Contacto

Klein Und Gross, S.A. de C.V.
Agencia Digital
Blvd. Adolfo López Mateos 202 piso 5
Col. San Pedro de los Pinos
01180 México D.F.
+52(55)1054.1361
+52(55)1054.1362
info@kleinundgross.net

Mapa del sitio